Sobre el mito de la Bisexualidad












                            Lo que no somos capaces de cambiar debemos por lo menos describirlo.
                                                                                         Rainer Maria Fassbinder



No es por tener la piel muy fina ante comentarios de desconocidos sobre algo que soy, me toca o me define, pero estamos casi a punto de cumplir un cuarto del siglo XXI y todavía hay cosas tan normales, tan cotidianas como la de respetar la sexualidad de otra persona, familiar, amigo, vecino, compañero de clase o de trabajo, o quien quiera que sea. Respeto y Normalidad. Ya está, O no?

Tener que definirse constantemente ante los ojos suspicaces de los demás, puede llegar a ser agotador, humillante como si uno no supiera lo que siente, totalmente innecesario y más si el cuestionado genera la duda indiscriminadamente y viene por parte de la gente que te importa y quieres.
La Bifobia existe y practicada de forma y manera tan cotidiana tanto por gays y lesbianas como por heterosexuales, que ya lo aceptamos sin prestar atención. 
La Bifobia también existe cuando un bisexual cede ante la presión social o familiar y oculta ante un tibio silencio lo que son, reprimiendo sentimientos y emociones, enmascarando la auténtica personalidad. No hay mayor perversión sexual que desnaturalizar la sexualidad por el entorno o causas externas.
La Bifobia existe cuando ya vienen acompañadas de las etiquetas promiscuos e infieles. Los heteros o los gays no lo son?
Es el punto de unión que nunca hubieran sospechado tener tanto heteros como gays: la Bifobia.
Ya el término de "Pelo o Pluma", "Carne o Pescado"me parecen espantosos, por mi parte no sé a quienes se refieren.

Es curioso que tantos Bisexuales tan famosos y públicos a lo largo de la historia no hayan calado todavía más. La lista es larguísima pero cuando dices unos cuantos nombres, y no avergonzados bisexuales que no sabían que lo eran, hablo de bisexuales que alardeaban de serlo con orgullo.
Hablo de Bowie, de Reed y el movimiento Glam entre otros pero principalmente. Un uso combinado pero desproporcionadamente barroco de Rock con purpurina y lápiz de labios.
Odio clichés y etiquetas, pero son gente a la que entiendo, nada más. Que ponga la etiqueta quien quiera. Es mi gusto personal.

Insisto, no es por tener la piel tan fina, a mis cuarenta años tengo muchas cicatrices como para que me cabree, tener que definir a los demás el sexo de una nueva relación cuando a uno le da lo mismo, cuando uno no le da ningún tipo de importancia al respecto, cuando lo normal debería prevalecer, de la misma manera que los heterosexuales u homosexuales se emparejan y comparten socialmente su felicidad conyugal, Quien me asegura que tras presentar a mi novio nadie me hará el comentario "Por fin sales del armario? Ya lo reconoces? o el que más me gusta, "Siempre supe que al final terminarías con un chico", "Ya lo sabia". Mis amigos homosexuales cuando es al contrario dejan de tomarme en serio o simplemente dejan de hablarme. En fin.

Es muy interesante ver y comprobar que tantas mujeres prueban con o sin ningún tipo de complejo la bisexualidad a lo largo de su vida y luego lo cuentan sin ningún tipo de tapujo. Pero que entre los hombre, el hombre, hetero macho alfa, que ha pasado del curioso al claramente bisexual, es mucho más difícil que te lo reconozca en voz alta sin contar situaciones especiales, cuarteles, cárceles, seminarios, internados, reallitys shows, etc, donde la convivencia y el cariño crean extraños vínculos.

Al bisexual nunca se le tomará en serio mientras el mundo sea dirigido por el hombre, el acomplejado hombre incapaz de reconocer su bisexualidad con orgullo. Entiendo que en alguna época pasada o en alguna tribu perdida, comuna o sociedad donde todavía tengan la sensatez de practicar un matriarcado, la bisexualidad será lo que es, algo normal.
Lo que Paco Vidarte en Ética Marica llama "el sodomita neocon", al que nunca veremos en una marcha solidaria entre los diferentes tipos del colectivo LGTBQ, es nuestra quinta columna. El Bisexual que con su silencio e insolidaridad dificultan la normalidad. Frente a la discriminación la solidaridad en el colectivo hacia una mayor normalización. Frente al desconocimiento, cultura; frente al silencio, hablar con normalidad.
Cuando uno no ve género, piel o credo en una relación o pareja, Quienes son el resto para ver con quien se acuesta? Porque aqui hablamos de la homofobia a la que no he nombrado intencionadamente como tal ya que entiendo que cuando digo Bifobia está lógicamnete integrada por una gran parte de homófobos. Ya nos miran con los obscenos ojos pornográficos del homófobo, lo que en realidad quieren es saber que hacemos y contarles detalles, que es con lo que fantasean en ese momento. Os acordáis de Crhis Cooper en American beautty?

Sobre el mito de la Bisexualidad por parte de Heterosexuales, Homosexuales, Lesbianas, Bisexuales neocon Transgénero, Queer o quien sea: no existe.
Es una realidad. Tan orgullosa como deberían serlo las demás con respeto y normalidad.



Si queréis saber más del asunto os dejo un Índice Bibliográfico

Ética Marica- Paco Vidarte . Editorial Egales
De Sodoma a Chueca- Alberto Mira. Editorial Egales
Bisexualidades: Entre la homosexualidad y la heterosexualidad- Rinna Riesenfield. Editorial PaidósVagos
Vagos, Maleantes.. y homosexuales- Nathan Baidez Aparicio- Editorial Malhivern




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